Fija, nivel económico. Bastidor sencillo para ventanas que se abren poco, la forma más asequible de proteger un hueco.
Ventanas abiertas, noches tranquilas
Mosquiteras a medida en Santa Coloma de Gramenet
Hace calor, la ventana está abierta y a medianoche empieza el zumbido. Fabricamos cada mosquitera con las medidas reales de su ventana, balcón o puerta, y la colocamos sin estropear la carpintería.
- Cinco sistemas distintos
- Mallas antipolen y para gatos
- Medidas tomadas a domicilio
Cada hueco, su medida
Una mosquitera pensada para cada ventana y cada balcón
Abre la ventana del dormitorio para que corra algo de fresco y, a los diez minutos, el zumbido ya ronda la almohada. Ponemos mosquiteras en Santa Coloma de Gramenet para que esa ventana pueda quedarse abierta toda la noche, fabricadas con los centímetros reales de cada hueco y no con un tamaño de catálogo recortado a ojo.
Las ventanas de la ciudad no son todas iguales, y eso se nota al medir. En Singuerlín o en el Fondo, buena parte de los pisos se levantaron entre los sesenta y los setenta y conservan correderas de aluminio con el marco algo vencido. En las promociones más recientes, en cambio, mandan las oscilobatientes de PVC. Cada caso pide un sistema distinto, y por eso no recomendamos ningún modelo hasta haber visto cómo abre su ventana.
La cercanía del Besòs y de la Serralada de Marina tampoco es un detalle menor. Con el río a un lado y el verde de la sierra al otro, el mosquito tigre encuentra aquí un sitio cómodo desde mayo hasta que refresca en octubre. Una mosquitera bien ajustada es la barrera más sencilla, la que funciona sin enchufes ni insecticidas.
Antes, había que elegir entre pasar calor con todo cerrado o despertarse con picaduras en los brazos. Después, la ventana se queda abierta al anochecer y el asunto se olvida hasta el otoño.
Tipos y sistemas
Tipos de mosquitera según cómo abre la ventana
La pregunta útil no es qué mosquitera es mejor, sino qué hace su ventana cuando la abre. Una corredera, una abatible y una puerta de balcón piden sistemas diferentes, y acertar con el sistema evita una malla que estorba o que acaba colgando al segundo verano.
Enrollable, con cajón en lo alto
Es la más habitual en dormitorios y cocinas con ventana abatible. El tejido vive enrollado dentro de un cajoncito arriba del hueco y desciende guiado por dos perfiles hasta un tope imantado. En invierno se sube del todo y desaparece sin desmontar nada. Limpie esos perfiles con un trapo mojado en mayo y otra vez en agosto, y el recorrido seguirá suave.
Plisada para balconeras
Pensada para balconeras y salidas a terraza, esas puertas que se cruzan veinte veces en una tarde. Al apartarla, la tela se junta en pliegues contra el marco, y la guía del suelo sobresale tan poco que ni los pies descalzos ni las ruedas de una silla tropiezan con ella. Puede dejarla abierta a media hoja, y ahí se mantiene, sin muelles que tiren de ella.
Corredera sobre carril propio
Va montada en un carril propio, paralela a la hoja de una ventana corredera, y se desplaza a un lado o al otro igual que el cristal. Es la respuesta lógica para las correderas de aluminio tan frecuentes en los pisos de aquella época. Lleva cepillos en los perfiles para que no queden rendijas por donde se cuele ningún insecto.
Fija de bastidor
Consiste en un marco ligero de aluminio, con la tela estirada, que encaja en el hueco y ya no se mueve. Funciona bien en ventanas que casi nunca se usan para asomarse, como la del baño, el lavadero o la cocina que solo se abre para ventilar. Es la opción más sencilla y la que menos cuidados pide, y sale tirando con los dedos el día que hay que lavar el vidrio por fuera.
Abatible para puertas de patio
Para la puerta del patio o de la galería se monta una hoja con bisagras que abre como una puerta más. Se cierra sola gracias a un muelle en las bisagras o a un imán en el marco. Aguanta el paso diario de niños y perros mejor que cualquier sistema de recogida. Si el hueco es muy ancho, la alternativa es una plisada de dos hojas que se encuentran en el centro.
Si además está pensando en renovar la persiana de esa ventana, existe una tercera vía, una persiana nueva con cajón compacto que lleva la mosquitera enrollable integrada en el mismo cajón. Solo compensa cuando la persiana también toca cambiarla, porque para proteger una ventana sin más resulta más sencillo el montaje independiente.
La malla importa
Mallas antipolen, para mascotas y de fibra de vidrio
En marzo, con los plátanos de sombra de muchas avenidas soltando pelusa, hay quien estornuda más con la ventana abierta que cerrada. La malla es la parte que trabaja, y no todas sirven para lo mismo. Elegirla bien depende de quién vive en la casa y de qué quiere dejar fuera, además de los mosquitos.
- Fibra de vidrio. Es el tejido de serie en casi todos los sistemas. Ventila y apenas resta claridad, frena mosquitos y moscas, y soporta bien el sol de una fachada orientada a mediodía.
- Antipolen. Su trama es mucho más cerrada y retiene buena parte del polen y del polvo fino. Está pensada para personas con alergia en primavera, a cambio de ventilar un poco menos, diferencia que en ventanas de buen tamaño casi no se percibe.
- Reforzada para mascotas. Un tejido más grueso que resiste las uñas del gato que se encarama o el hocico del perro que empuja. Es la que aconsejamos en pisos bajos y en balcones donde el animal se asoma a la calle.
Bien cuidada, la malla dura muchos años, pero conviene revisarla cada primavera, antes de que arranque la temporada. Un pequeño desgarro pasa desapercibido en abril y en julio se convierte en la entrada de todos los mosquitos del patio de luces. Si el tejido está dañado y el perfil sigue bien, cambiamos solo la malla.
Medir bien es media mosquitera
Medición en su casa y colocación sin dañar el marco
La mayoría de las mosquiteras que encontramos descolgadas no fallaron por el material, sino porque se compraron con una medida aproximada. Medio centímetro de más y la malla roza, medio centímetro de menos y queda una rendija justo en la esquina.
Por eso vamos a su casa y tomamos tres anchos y tres altos de cada hueco, ya que en un edificio con décadas encima es raro encontrar un marco perfectamente cuadrado. Comprobamos también cómo abre la hoja, si hay persiana delante, dónde queda la manilla y qué espacio libre deja el alféizar.
La colocación se hace con tornillería discreta sobre el propio marco o sobre el muro, según el material. En carpintería de PVC o aluminio buscamos el punto donde el anclaje no afecta a la estanqueidad, y si prefiere no taladrar valoramos sistemas a presión en los huecos que lo permiten.
Trabajamos en cualquiera de los barrios de Santa Coloma que cubrimos y en los municipios de alrededor. Tanto si vive en un tercero sin ascensor de Santa Rosa como en un ático del Centre, la visita y la forma de medir son las mismas.
Condiciones con las que trabajamos cada encargo
Detrás de cada mosquitera hay una visita, una medida y alguien que responde si algo no va bien. Santacopersi lleva 10 años trabajando en las ventanas de Santa Coloma de Gramenet, y estas son las condiciones que aplicamos a cada encargo.
El presupuesto no se cobra
Vamos, medimos y le contamos qué modelo va en cada ventana antes de que firme nada. Si al final prefiere no seguir, esa visita queda sin cargo.
Respondemos del trabajo por escrito
Cuando acabamos, usted se queda una hoja firmada con lo colocado en cada ventana y de qué respondemos, para no depender de lo que se habló de palabra.
Si vuelve a fallar, volvemos sin cobrarle
Si una guía se suelta o la malla deja de recoger por un fallo de montaje, regresamos y lo resolvemos sin cargo.
Toda la casa en una sola visita
Mientras estamos en casa podemos medir ventanas, balconeras y la puerta del patio, y combinar sistemas distintos con un único color de perfil para que todas las ventanas luzcan iguales desde la calle.
Paso a paso
Cuatro pasos desde la llamada hasta la malla puesta
Nos cuenta qué huecos quiere proteger
Llámenos o rellene el formulario y díganos cuántas ventanas y puertas son y cómo abren. Con eso ya podemos adelantarle qué sistemas tienen sentido en su caso.
Medimos en su casa
Un técnico toma las medidas reales, revisa el estado del marco y le enseña los tejidos y los colores de perfil disponibles. El presupuesto se lo entregamos detallado ventana por ventana.
Fabricamos cada pieza a su medida
Cortamos los perfiles y montamos cada mosquitera con los datos de esa visita, sin adaptar piezas de almacén. Al aceptar el presupuesto le indicamos la fecha de colocación.
Colocamos y le enseñamos a usarla
Montamos, comprobamos que corre y ajusta sin rendijas y le explicamos cómo recogerla y limpiarla. Antes de irnos le dejamos por escrito lo que hemos colocado.
Coste orientativo
Coste de las mosquiteras a medida en Santa Coloma de Gramenet
El precio lo marca ante todo el sistema elegido, y en segundo lugar las dimensiones del hueco y la clase de malla. También influyen el color del perfil y tener que salvar algún obstáculo, como una persiana con guías salientes o un alféizar estrecho.
Enrollable y corredera, nivel moderado. Llevan cajón de recogida o carril propio, y el precio crece con el ancho de la ventana.
Plisada y abatible de puerta, nivel alto. Más perfilería y herrajes para huecos grandes de paso diario, como balconeras y salidas a terraza o patio.
Las mallas antipolen y reforzada suman algo frente al tejido de serie. Para conocer el importe exacto de su caso, pida que pasemos a medir y recibirá el presupuesto por ventana, sin compromiso.
Preguntas frecuentes
Lo que suelen preguntarnos sobre las mosquiteras
Depende de cómo abre cada hueco. Para la ventana abatible solemos proponer la enrollable, para la corredera su versión de carril y para balconeras o salidas a terraza la plisada, que no deja escalón al pasar. En puertas de patio con mucho paso, la abatible con bisagras es la más resistente. Lo confirmamos al medir, porque la persiana, la manilla o el alféizar pueden cambiar la elección.
La fija es la de nivel económico, enrollable y corredera quedan en un nivel moderado, y plisadas y puertas abatibles ocupan el nivel alto. Dentro de cada nivel, la cifra la ajustan las dimensiones, el tipo de tejido y el color del perfil. No damos un importe sin ver la ventana, porque con una medida supuesta la pieza acaba sin ajustar. La visita para medir y el presupuesto no se cobran.
Casi siempre sí, con tornillos pequeños y en puntos que no afectan al ajuste de la hoja ni a la estanqueidad de la ventana. Cuando no quiere tocar la carpintería, algunos huecos admiten un montaje a presión o un anclaje a la pared en vez de a la ventana. Si vive de alquiler, este punto conviene hablarlo antes con el propietario, y se lo planteamos durante la visita.
Sí, y la forma depende del modelo. La enrollable sube del todo y queda guardada en su cajón, la plisada se pliega a un lado y ocupa pocos centímetros, y la corredera se deja abierta tras la hoja. La fija se desmonta con la mano y se guarda en un altillo o detrás de un armario. Recogerlas de noviembre a marzo alarga la vida de la malla, sobre todo en fachadas con mucho sol o viento.
Con pasar la boquilla de cepillo del aspirador una vez al mes en verano es suficiente, y con agua y jabón neutro al empezar y al terminar la temporada. Evite la lejía y el agua a presión, porque abren el tejido. Un tejido de fibra de vidrio tratado así aguanta muchos veranos, y si un día se rasga, sustituimos la tela y el perfil se queda.
No hay un plazo único, porque depende del modelo, del color y de cuántas ventanas sean. Cada pieza se hace a medida después de la visita, así que la colocación es siempre una segunda cita. Al aceptar el presupuesto le damos la fecha concreta y, si algo obliga a moverla, le llamamos con antelación. Los encargos de mayo y junio, cuando aprieta el calor, suelen tardar algo más que los de principios de primavera, así que conviene pedirla pronto.
Dé el aviso por teléfono o por escrito
Si prefiere escribirnos, rellene el formulario y el técnico de guardia le llamará en cuanto lo lea. Para algo que no puede esperar, el teléfono es lo más rápido, a cualquier hora.